Es tiempo de mancharse las manos. Es tiempo de aprender.

Motocicleta MS4 presentada en Alcañiz en el año 2.016

 

Para quien escribe estas líneas, una persona con una fijación casi enfermiza con las motos, el proyecto MotoStudent sonaba algo rayano en lo utópico durante el primer año del grado en ingeniería. Valorar la posibilidad de formar parte de algo que se ve materializado en un aparato capaz de alcanzar los 170 km/h no podía relacionarse con lo que, en ese momento, sabía de la técnica. Cuatro años y dos ediciones después, entiendo muchas de los matices de este gran proyecto.

Ha pasado ya un año y medio desde que Wolfast UniOvi, el equipo representante de la Universidad de Oviedo en el certamen internacional MotoStudent, reemprendió su marcha con paso firme para encarar la quinta edición. Lo hizo con la mayor plantilla de su historia así como la más variada. Estudiantes de los grados de Comercio y Marketing, Marina Civil, Biología y las diferentes ingenierías, así como alumnos de programas de Máster; se ponían manos a la obra sobre un nuevo proyecto cuyo objetivos iniciales no era sino mejorar el prototipo anterior. La variedad no sólo venía dada por las ramas del conocimiento de los diferentes integrantes sino por su nivel formativo. Los miembros Junior tomaban un protagonismo mayor, en un proyecto encaminado a tender lazos entre miembros veteranos y éstos para acentuar los aspectos formativos del proyecto.

 

Todo comienza soñando.

Si bien la fase de diseño siempre se abraza con una mirada crítica, escéptica y quizá despiadada; con el trabajo realizado durante la edición anterior, no hay que olvidar el ensueño con el que se trazan las líneas básicas sobre la que quieres que discurra el proyecto que está por venir. La Universidad de Oviedo siempre ha tenido una mente muy abierta en sus diseños traduciéndose en innovaciones que rara vez han pasado desapercibidas. Es en este momento dónde nacen: dónde son concebidas para, en los meses siguientes, convertirse en algo tangible.

Proponer un proyecto real dónde se han de encontrar soluciones a problemas reales, es tan sólo una de las situaciones que se han de abordar a lo largo de este proyecto. Muchos de los stakeholders alrededor de Wolfast UniOvi han avalado las capacidades y aptitudes que el proyecto brinda a nuestros miembros, ensalzando la resolución y la manera de trabajar que demuestran las personas que han pasado por MotoStudent a lo largo de su historia en nuestra Universidad

Pasan los meses, se amontonan los planos, los diseños… pero después, ¿qué?

Entra en juego la pasión.

Lo que viene a continuación es, sin ninguna duda, la parte más densa, en términos de intensidad de trabajo, de todo el proyecto. Me refiero, sin duda, a la fase de ensamblaje del prototipo. Dice el dicho que si algo puede salir mal, saldrá mal y este es el momento idóneo para tenerlo en los labios. Es en la fase en la que por la que se encuentra pasando el equipo en estos momentos: la fase en la que comienzan a llegar las piezas que se han encargado a los diferentes fabricantes que colaboran con el proyecto y según los planos que los diferentes departamentos han proporcionado. Se precisa de una actitud resolutiva y dinámica por parte de los miembros para afrontar posibles errores derivados de la fase de diseño, e incluso, problemas que no se hubiesen contemplado en el análisis preliminar. Pero no sólo basta con un dominio de los procesos de mecánicos o de aquello que envuelve a la geometría del prototipo, también se requiere de capacidad de comunicación y de hacerse entender, de hacer una defensa del propio criterio sin caer en imperativos, de una jerarquía que permita coordinar la secuencia de los diferentes pasos a seguir. En otras palabras, se requiere del más puro trabajo en equipo.

Faltan sólo tres meses para la competición.

Tic, tac. Tic, tac..

 

About The Author

Related Posts

Leave a Reply

19 − 7 =